Ácidos grasos

Omega 6 LA

¿Qué es?

El LA es un nutriente esencial y un micronutriente básico ya que no puede ser sintetizado en el organismo. Es un ácido grasos esencial. Está formado por 18 carbonos y 2 dobles enlaces, por ello es fluido a temperatura ambiente. Abunda en los aceites vegetales líquidos como el aceite de girasol, aceite de maíz, aceite de soja, etc.

Formas de complementar LA

El ácido linoleico procede principalmente de las semillas oleaginosas y de vegetales de hoja verde. También se encuentra en cantidad notable en los alimentos provenientes de animlaes, incluidos los pescados grasos, los lácteos y huevos enteros.
En suplementación normalmente se consumen en forma de triglicéridos.
En la población se toma en exceso debido al tipo de aceites vegetales utilizados para los preparados, aliñados, cocinados, procesados, precocinados, todo tipo de alimentos industrilizados.

Alimentos con LA

El LA se encuentra en los aceites de: girasol, soja, maíz, cártamo, y en muchos alimentos, ingiriéndose en gran cantidad por la población occidental.

EL LA para ejercer sus funciones correctamente debe proceder de alimentos no transformados ni tampoco sometidos a técnicas de cocción agresivas (fritura), porque su estructura se puede dañar y oxidarse.

Funciones fisiológicas

A partir del ácido linoleico el cuerpo obtiene energía y produce otros ácidos grasos omega 6 como por ejemplo el ácido araquidónico. Además, también es el precursor de algunas sustancias mediadoras, es decir, que desempeñan roles importantes en procesos biológicos complejos en los que hay varias etapas.

En concreto, este ácido graso da lugar a moléculas relacionadas con el sistema inmune (y por consiguiente a nuestras defensas) como los eicosanoides, el tromboxano A2 y leucotrieno B4, con la particularidad que las dos últimas están relacionadas con la inflamación.

Papel del Omega-3 y Omega-6 en la inflamación.

El LA y AA, se encuentran en altas proporciones en la mayoría de los alimentos que consumimos a diario: fritos, refinados, pastelería, bollería, embutidos y precocinados.

Los ácidos grasos presentes en estos alimentos procesados  están oxidados y son perjudiciales para la salud. Con esta baja calidad de ácidos grasos impedimos el correcto funcionamiento de la enzima delta 6 desaturasa provocando un desequilibrio. La vía omega 3 no se activa y por lo tanto hay una menor producción endógena de moléculas antiinflamatorias. Para compensar este desequilibrio, el aporte directo de la GLA incrementa fácilmente el metabolito activo DGLA que produce sus propias moléculas antiinflamatorias (PGE1). Además, la ingesta de GLA libera la delta 6 desaturasa para reactivar la vía omega 3 si se aporta al mismo tiempo ALA. En personas con problemas metabólicos, la conversión de LA a GLA se ve limitada y aún es más necesaria su suplementación con GLA.

En realidad, existe una baja ingesta de omega 6 de calidad (estructura molecular intacta, en forma de triglicéridos): grasas o alimentos de origen vegetal, semillas y frutos secos. Por este motivo se requiere de una suplementación adecuada.