Vitaminas

Vitaminas del grupo B

¿Qué es?

Las vitaminas del grupo B son micronutrientes esenciales, y micronutrientes básicos que actúan como coenzimas necesarios para que los otros nutrientes básicos ejerzan su acción en el metabolismo. La mayoría de vitaminas del grupo B participan en el metabolismo energético y en el metabolismo de macronutrientes.

Formas de complementar las vitaminas B

Las vitaminas del grupo B, tienen varios vitámeros, aunque en La Micronutrición Básica se opta siempre que sea posible por las formas activas.

Las vitaminas del grupo B forman un grupo de ocho vitaminas hidrosolubles que actúan como coenzimas:

Tiamina (B1). Se convierte en la forma activa, que es el coenzima tiamina pirofosfato (TPP).

Riboflavina (B2). Se convierte en dos formas activas, que son los coenzimas FMN y FAD. La riboflavina 5- fosfato es la forma más soluble de esta vitamina.

Niacina (B3). Este término engloba al ácido nicotínico y a la nicotinamida o niacinamida, interconvertibles ambas entre si. Se convierten, a su vez, en dos coenzimas activos NAD y NADP.

Ácido pantoténico (B5). Se convierte en dos formas activas, el coenzima A (CoA) y el ACP. La pantetina es un vitámero del ácido pantoténico que incrementa de forma más rápida los niveles de CoA.

Vitamina B6. Es una familia de tres compuestos: piridoxal, piridoxina y piridoxamina, todas ellas interconvertibles entre si. Se convierten en coenzima activo piridoxal-5-fosfato (PLP).

Biotina (B7). Se comporta como coenzima sin necesidad de modificación alguna.

Folatos (B9). Los folatos naturales son un elevado número de compuestos de los alimentos que son metabolizados a L-metilfolato, la principal forma activa, que también se encuentra presente en los alimentos.

Vitamina B12. Este término comprende la vitamina libre cianocobalamina y los coenzimas activos metilcobalamina y 5-desoxiadenosilcobalamina (dibencozida).

Funciones de las vitaminas B

Aunque las vitaminas del grupo B tienen pocas similitudes químicas, sus funciones metabólicas se han descrito clásicamente en una de estas tres categorías generales: estabilizadoras de la membrana, donantes y aceptadores de átomos de hidrógeno (H+) y electrones y coenzimas vitamínicos. Sus funciones en la salud humana son mucho más amplias de lo que aquí se expone y con frecuencia se incluyen en su participación en la correcta expresión génica.

Ingestas y deficiencias

La deficiencia de vitaminas del grupo B es frecuente en personas mayores.

Ingestas. La concentración de vitaminas B depende de los aportes externos, aunque algunas como la niacina pueden sintetizarse a partir del aminoácido triptófano. La ingesta media de vitaminas del grupo B es parecida o está por debajo de la VRN, por lo que pueden padecer fácilmente deficiencia las personas en las que disminuye la absorción o aumentan las necesidades. Alrededor del 10% de la población ingiere menos de la mitad de la VRN de la mayoría de vitaminas del grupo B.

La deficiencia de una vitamina del grupo B se asocia, a menudo, con la carencia de otras y estas deficiencias, en general son comunes en personas de edad avanzada (García-Arias et al., 2003).

La levadura utilizada para fabricar cerveza convierte a esta bebida en una fuente de vitaminas del grupo B (Winkler, Wirleitner et al. 2006). No obstante, su biodisponibilidad oscila de pobre a negativa teniendo en cuenta el hecho de que el consumo de etanol inhibe la absorción de varias vitaminas del grupo (Hoyumpa 1980; Leevy 1982; Pinto, Huang et al. 1987; Spivak and Jackson 1977; Said, Sharifian et al. 1990). En general, el consumo de bebidas basadas en etanol, lleva a una deficiencia de estas vitaminas B y los riesgos de salud asociados a tales deficiencias.

Las vitaminas B son hidrosolubles, se eliminan rápidamente y no se almacenan (excepto la vitamina B12), por lo que es necesario reponerlas a diario.

Debido a que los alimentos son fuente de las diferentes vitaminas del complejo B, no es sorprendente que las dietas deficientes en una vitamina B muy probablemente también lo sean en otras proporciones, de otras vitaminas. Los métodos de cocción y preparado de los alimentos también afectan al contenido micronutricional del alimento. Las vitaminas hidrosolubles se destruyen rápidamente durante la cocción en agua y por el calor (aunque la niacina es termoestable). La molienda y la eliminación del germen de los granos del cereal eliminan casi por completo la tiamina, la riboflavina y la niacina. Por ello, es muy importante realizar la suplementación de las vitaminas del grupo B y otros micronutrientes en conjunto, de forma equilibrada, nunca de forma aislada y en dosis elevadas.

Tiamina (B1)

La deficiencia de tiamina (B1) es frecuente en patologías crónicas como la diabetes y la insuficiencia cardiaca.

La tiamina se encuentra en cantidades pequeñas en los alimentos, y es fácilmente destruida en los procesos industriales y culinarios: calor, oxidación, aditivos, determinados enzimas.

Alimentos. Un exceso de hidratos de carbono o de productos refinados incrementa las necesidades. Adicionalmente, una dieta rica en alimentos altos en tiaminasas (pescado o marisco frescos, por ejemplo) y/o alimentos con alto contenido en factores anti-tiamina (té o café por ejemplo) también aumenta esas necesidades (Highdon 2002).

Fármacos. El anticanceroso 5-Fluorouracilo, inhibe el paso de tiamina a TPP (Schumann 1999). El uso de diuréticos, sobre todo furosemida, pueden aumentar el riesgo de deficiencias de tiamina en individuos con ingestas marginales, debido al aumento de la excreción urinaria de la vitamina (Rieck, Halkin et al. 1999).

Riboflavina (B2)

La deficiencia de riboflavina (ariboflavinosis) suele estar acompañada de otras deficiencias nutricionales y puede desembocar en deficiencia de vitamina B6 y niacina. Se sabe que enfermedades como el cáncer, alteraciones cardiacas y diabetes mellitus precipitan o exacerban la deficiencia en riboflavina.

Los individuos sanos excretan riboflavina de forma continua (Brody 1999) lo que lleva a que su deficiencia, en personas desnutridas, sea relativamente frecuente. Esta deficiencia siempre se acompaña de la de otras vitaminas (Brody 1999) sobre todo las del grupo B (McCormick 1989; Lowik, van den Berg et al. 1994; Madigan, Tracey et al. 1998; Brody 1999).

En un estudio con omnívoros, vegetarianos y veganos se encontró deficiencia de riboflavina en el 10% de omnívoros y vegetarianos y en más del 30% de veganos (Majchrzak et al., 2006).

No hay evidencia de efectos adversos debidos al exceso en la ingesta de riboflavina, posiblemente debido a que se absorbe de forma limitada en el intestino y se excreta rápidamente por orina.

Fármacos. Medicación antipsicótica como la clorpromazina y los antidepresivos tricíclicos inhiben la incorporación de riboflavina al FAD o FMN, como ocurre con antimaláricos como la quinacrina y quimioterápicos como la adriamicina (Powers 1999).

Niacina (B3)

No es esencial: existe la posibilidad de ingerir la vitamina de la dieta o sintetizarla a partir de triptófano. Por ello, la deficiencia es rara en los países industrializados aunque sí se hace visible en condiciones de desnutrición o de alcoholismo crónico (Pitsavas, Andreou et al. 2004).

Fármacos. El tratamiento a largo plazo con 5-Fluorouracilo ha reportado causar síntomas de pelagra, lo cual puede requerir suplementos de niacina, lo que también ocurre en tratamientos con el tuberculostático isoniazida (Highdon 2002). Los estrógenos aumentan la eficiencia de la síntesis de niacina a partir de triptófano, lo que lleva a disminuir los requerimientos nutricionales de niacina (Highdon 2002).

Ácido pantoténico (B5)

La deficiencia es muy rara y sólo se ha observado en casos severos de desnutrición como en algunas guerras (Plesofsky-Vig 1999).

Fármacos. Medicaciones como los anticonceptivos orales pueden aumentar los requerimientos (Flodin 1988).

Vitamina B6

La deficiencia de vitamina B6 es frecuente en la población.

Ingestas bajas. Un tercio de los adultos podrían no obtener las cantidades recomendadas de vitamina B6, y algunos autores consideran que el 80% de la población podría no recibir la cantidad de B6 que su organismo necesita.

Deficiencia. Según American Journal of Clinical Nutrition Volumen 87, páginas 1446-54: «Tendencias de la vitamina B6 en la muestra de población de EE.UU.» (Morris MS, Picciano, MF, Jacques PF, Selhub, J.), una cuarta parte de la población podría tener niveles de B6 por debajo de 20 nmol / L, que son los que ya dan síntomas, pero los óptimos para el funcionamiento celular son superiores a esta cifra. Un sector especialmente afectado son los mayores de 65 años.

En un estudio con omnívoros, vegetarianos y veganos, un tercio presentaba deficiencia de B6, independientemente de la dieta (Majchrzak et al., 2006).

Dificultades en la obtención de fuentes: en los cereales no es absorbible y la de los productos animales se pierde fácilmente con el cocinado.

Proteínas. Las necesidades de vitamina B6 dependen de la cantidad de proteínas consumidas, a más cantidad mayor necesidad de B6 (Hansen, Leklem et al. 1996).

Alcohol. Como en el caso de otras vitaminas del grupo B, los alcohólicos se consideran como sujetos de riesgo a la deficiencia de vitamina B6 debido las bajas ingestas dietéticas y a la afectación del metabolismo de la vitamina.

Fármacos. Algunos fármacos interfieren en el metabolismo de la vitamina B6, lo que hace a algunos sujetos más susceptibles de padecer deficiencias (Bender 1999). Pueden acentuar una deficiencia marginal: anticonceptivos orales, reemplazo hormonal, furosemida y broncodilatadores.

Biotina (B7)

La deficiencia es muy rara, aunque se ha observado en dos situaciones, la nutrición parenteral prolongada sin adición de suplementos de biotina y el consumo de huevos enteros frescos sin cocinar. En este caso, la cocción y consiguiente desnaturalización de la avidina del huevo, la cual está relacionada con el problema, lo evitaría (Holmberg, Blomstergren et al. 2005). Grandes dosis de vitamina B5 también pueden afectar, al competir por el mismo transportador intestinal (Debourdeau, Djezzar et al. 2001).

Folatos (B9)

La deficiencia de folatos es frecuente en la población.

Ingestas. Las encuestas NHANES III y la CSFII realizadas en los años 90, indicaron que la mayoría de adultos no consumían unas cantidades adecuadas de folato(Alaimo, McDowell et al. 1994; Raiten and Fisher 1995). El programa de enriquecimiento de folatos realizado en los Estados Unidos con posterioridad a esas fechas, aumentó los contenidos en ácido fólico sintético de alimentos comunes como los cereales y granos. Esto ha permitido que las dietas de la mayoría de adultos americanos alcancen las dosis recomendadas de los equivalentes de folato (Lewis, Crane et al. 1999).

Deficiencia. Unos niveles de folatos séricos de 3 μg/L o inferiores indican deficiencia (Johnson 2007). Las deficiencias de cobalamina pueden llevar a deficiencias de folato, las cuales aumentan los niveles de homocisteína y finalmente pueden llevar al desarrollo de enfermedad cardiovascular o defectos congénitos (Varela-Moreiras, Murphy et al. 2009). Según la Encuesta ENIDE, entre el 76% y 94% de la población tienen riesgo de ingesta inadecuada. Estos resultados parecen preocupantes, sobre todo en mujeres en edad fértil, debido a los riesgos de malformaciones nerviosas fetales (AECOSAN, 2011).

Aumento de los requerimientos. El alcoholismo, los embarazos o el cáncer aumentan los requerimientos y pueden llevar a una deficiencia colateral (Herbert 1999).

Fármacos. También hay casos de fármacos, como los AINEs consumidos a grandes dosis, o el uso de anticonvulsivantes, los cuales inhiben la absorción intestinal de los folatos (Apeland, Mansoor et al. 2001). Tratamientos para las dislipemias como la colestiramina también disminuyen la absorción intestinal (Anonymous 2001). El uso de metotrexato, trimetoprim, pirimetamina, triamtereno, sulfasalazina y anticonceptivos hormonales lleva a sintomatología de deficiencia de folatos que puede paliarse con el uso de suplementos (Highdon 2002). Además, pueden acentuar una deficiencia marginal: sulfasalazina, AINEs, antiácidos, cimetidina, ranitidina, omeprazol, metformina, furosemida y tiazidas.

Ácido fólico y L-metilfolato. La absorción de los folatos es muy variable de persona a persona y, además, un alto porcentaje de la población (40-60%) tienen polimorfismos genéticos (polimorfismos MTHFR) que impiden la conversión a L-metilfolato (L-metiltetrahidrofolato) que es la forma activa que reduce la homocisteína. Estas personas podrían necesitar más folatos de los alimentos o L-metilfolato, pero no ácido fólico a dosis elevadas, ya que no será activo y podría acumularse, con consecuencias negativas para la salud (Bailey and Gregory 1999; Kauwell, Wilsky et al. 2000).

Vitamina B12

La deficiencia de vitamina B12 es frecuente en la población, principalmente en personas mayores.

Deficiencia. La deficiencia afecta del 10% al 15% de los mayores de 60 años (Baik and Russell 1999). Las fuentes de vitamina B12 son exclusivamente de alimentos animales: carne, pescado, marisco, huevos y leche. Los procesos industriales y culinarios reducen del 30% hasta el 70% del contenido inicial en B12. Para que se absorba la B12 es necesaria la acidez y las enzimas necesarias para liberarla de su unión a las proteínas alimentarías, y el factor intrínseco de Castle, esencial para que la vitamina se una a él y pueda absorberse en el intestino. El ácido estomacal libera la vitamina de los alimentos y facilita su unión a las proteínas R. En el intestino delgado, el pH alcalino y los enzimas pancreáticos la liberan de la proteína R asociándola al llamado factor intrínseco. Los complejos de este factor con la vitamina, sólo pueden ser absorbidos en presencia de calcio (Herbert 1996).

Fármacos. Los fármacos usados para tratar problemas de secreción gástrica como inhibidores de la bomba de protones (omeprazol o lansoprazol) o los antihistamínicos H2 (ranitidina o famotidina) impiden la liberación y absorición de vitaminas de los alimentos aunque en menos proporción de los suplementos. No obstante, los problemas no suelen aparecer hasta aproximadamente dos o tres años después de iniciar la terapia (Kasper 1999)(Termanini, Gibril et al. 1998).

Otros fármacos problemáticos son la colestiramina, el cloramfenicol, la neomicina, y la colchicina. Algunos antidiabéticos como metformina interfieren con el calcio requerido para la absorción intestinal y podrían afectar, por tanto. Aún así, este hecho puede corregirse con suplementos de calcio o aumentando el consumo de lácteos (Herbert 1996).

Las dosis altas de acido fólico de forma continuada disminuyen la concentración sanguínea de B12. Puede ser el caso de las mujeres embarazadas tratadas con ácido fólico. El nivel sérico total de vitamina B12 es un indicador tardío de la deficiencia de B12.

Las especialidades farmacéuticas comunes que a largo plazo pueden reducir los niveles de B12 son: complementos de ácido fólico, anticonceptivos hormonales, antiácidos, omeprazol, ranitidina, metformina, alopurinol y colchicina.

Vegetarianos. Merece la pena destacar que no se dispone de vitamina B12 procedente de productos vegetales, lo que lleva a que la deficiencia de esta vitamina pueda ser un problema importante para los veganos. Pese a ello, algunos productores de alimentos procesados basados en verduras reportan el contenido en vitamina B12. Esta confusión se debe a una mala interpretación del método estándar de la US Pharmacopoeia (USP) para determinar el contenido en vitamina B12. De forma similar, pueden darse casos de sobrenotificación del contenido de esta vitamina en otros tipos de alimentos (Herbert 1988).

Edad avanzada. En la edad avanzada es frecuente: la hipoclorhidria, la disminución del factor intrínseco, el no comer mucha carne ni pescado, el tomar inhibidores de la bomba de protones (omeprazol)…, y la frecuencia de la deficiencia de vitamina B12 se va haciendo más elevada. También inducen deficiencia de ácido fólico.

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Valores de referencia

VRN, IR, Ul de las vitaminas B

Aunque la mayoría de vitaminas B se elimina regularmente por la orina, el consumo de grandes dosis de ciertas vitaminas B puede producir efectos perjudiciales:

Tiamina (B1)

La VRN es de 1,1 mg. La IR es de 1 mg para las mujeres y de 1,2 mg  para los hombres.

No produce efectos nocivos a dosis altas. La excreción es directamente proporcional a la ingesta, y no se acumula en los tejidos. Sin embargo, no es aconsejable rebasar los 100 mg. en administración prolongada. No se han reportado ingestas máximas toleradas (Anonymousb3 1998), no se conocen casos de toxicidad derivados de una ingesta oral.  Aún así, se han descrito algunos casos de anafilaxia, causada por altas dosis de tiamina en vena o músculo. No obstante, las dosis fueron mayores que las que los humanos son capaces de absorber a partir de una ingesta oral (Anonymousb3 1998).

La UL no ha sido definida actualmente.

Riboflavina (B2)

La VRN es de 1,4 mg. La IR es de 1,1 mg para las mujeres y 1,8 para los hombres.

No produce efectos nocivos a dosis altas. La excreción es directamente proporcional a la ingesta, y no se acumula en los tejidos. Sin embargo, no es aconsejable rebasar los 200 mg en administración prolongada.

La UL no ha sido definida actualmente.

Niacina (B3)

La VRN es de 16 mg. La IR es de 15 mg para la mujer y 20 mg para el hombre.

La UL para la nicotinamida es de 35 900 mg.

Las megadosis (1,5 a 4 g.) de ácido nicotínico pueden mejorar el perfil lipídico, pero tienen efectos secundarios como: rubefacción en piel, picor, náuseas y lesión hepática.

Se han reportado ingestas máximas toleradas de 35 mg/día a partir de suplementos, fármacos o alimentos enriquecidos (Anonymousb3 1998), a partir de las cuales se han dado casos de rubor (enrojecimiento de la piel, a menudo acompañado de picores y una ligera sensación de quemazón). Una ingesta de 3.000 mg/día de nicotinamida y 1.500 mg/día de ácido nicotínico se asocian con náusea, vómitos y signos y síntomas de toxicidad hepática (Anonymousb3 1998).

Ácido pantoténico (B5)

La VRN es de 6 mg. La IR en adultos, tanto hombres como mujeres es de 5 mg.

No produce efectos nocivos a dosis altas. La excreción es directamente proporcional a la ingesta, y no se acumula en los tejidos. Sin embargo, no es aconsejable rebasar los 1.000 mg en administración prolongada.

La UL no ha sido definida actualmente.

Vitamina B6

La VRN es de 1,4 mg. La IR para las mujeres es de 1,3 a 1,5 mg para las mujeres y de 1,3 a 1,8 mg para los hombres.

La UL es de 25 mg.

Se reportaron ingestas máximas toleradas de 100 mg/día a partir de suplementos, fármacos o alimentos enriquecidos (Anonymousb6 1998), a partir de las cuales pueden aparecer casos de neuropatías sensoriales y lesiones dermatológicas (Anonymous b6 1998).

Biotina (B7)

La VRN es de 50 µg. La IR en adultos es de 30 µg tanto para hombres como para mujeres.

No produce efectos nocivos a dosis altas. La excreción es directamente proporcional a la ingesta, y no se acumula en los tejidos. Sin embargo, no es aconsejable rebasar los 2.500 µg en administración prolongada.

La UL no ha sido definida actualmente.

Ácido fólico (B9)

La VRN para folatos es de 200 µg. La IR para adultos es de 400 µg.

La UL es de 1.000 µg.

No es tóxico. La ingesta máxima tolerada conocida es de 1 mg/día (Anonymousb9 1998), a partir de la cual se enmascaran los signos y síntomas de deficiencia de la vitamina B12, lo que lleva a daños neurológicos permanentes (Anonymousb9 1998).

Se han administrado dosis de hasta 15 mg. al día de ácido fólico, pero actualmente se está cuestionando su seguridad en las personas que no metabolizan correctamente el ácido fólico, por polimorfismos genéticos que afectan al metabolismo del ácido fólico.

Vitamina B12

La VRN es de 2,5 µg. La IR es de 2,4 µg para mujeres y hombres.

No es tóxica, pero se almacena en el hígado, y no es aconsejable rebasar los 3.000 µg en administración prolongada.

La UL no ha sido definida actualmente.

VRN: Valor de Referencia de Nutrientes. Son las cantidades diarias recomendadas para vitaminas y minerales (solo micronutrientes) consideradas suficientes para prevenir un déficit en la mayor parte de individuos sanos de la población, en la Unión Europea. Son los valores utilizados para la realización de etiquetado y alegaciones.

IR: Ingesta de Referencia. Son los valores de referencia par aun grupo específico de población, definidos como la cantidad de energía y/o nutrientes (macro y micronutrientes) que se recomienda ingerir para cubrir las necesidades nutricionales de prácticamente la totalidad de la población. Éstas, son referidas a grupos de población sana. Los valores se expresan por persona y día, como media de 15 días. Para tener en cuenta las diferencias individuales en los procesos digestivos y metabólicos, se utiliza como cifra de IR de cada uno de los nutrientes la media más dos veces la desviación estándar (excepto para la energía, que se utiliza la media), incluyendo de esta manera a prácticamente todos los individuos sanos del grupo (97,5%).

UL: Upper Level: es el nivel de ingesta máximo diario tolerable para un nutriente en un contexto de consumo prolongado o crónico sin riesgos para la salud.

Alimentos con vitaminas B

Las vitaminas B se encuentran en todos los alimentos enteros y no procesados. El procesado, o el uso de azúcares o harina, lleva a la disminución del contenido de vitaminas del grupo B. Estas vitaminas son especialmente abundantes en la carne (sobre todo pavo o atún) y productos derivados tales como el hígado. Otras buenas fuentes son las patatas, los plátanos, lentejas, los chiles, guisantes, melazas, etc.

La cantidad de vitaminas B de los alimentos puede reducirse del 20% hasta el 90% por diversos factores: almacenamiento, procesados, congelado, enlatado, refinado de los cereales, contacto con el aire, luz, y cocción, principalmente el calor.

Las vitaminas A, E, C y B, y los carotenoides, son poco estables, afectándose en mayor o menor medida por dichos factores. Con el almacenamiento y la cocción se produce una gran pérdida de folatos y vitamina C. En los procesos culinarios se pierde un 50% del contenido en folatos; en las frituras un 90%, y al hervir las verduras un 70%.

NADH o Nicotinamida adenina dinucleótido. Es una forma activa de la niacina. Se encuentra en carnes, aves y pescados pero no se conoce si la contenida en alimentos puede ser absorbida y utilizada por el cuerpo.

Folatos. Los vegetales de hojas verdes son una buena fuente de folatos. Espárragos, berro, cebollino, endivia, espinacas, puerro, escarola, hígado, foie-gras, paté, huevo contienen cantidades importantes de folatos. Con el almacenamiento y la cocción se produce una gran pérdida de folatos. En los procesos culinarios se pierde un 50% del contenido en folatos; en las frituras un 90%, y al hervir las verduras un 70%.

Vitamina B12. La vitamina B12 está contenida en alimentos de origen animal: hígado y otras vísceras, foie-gras, paté, conejo, ternera, cordero, buey, aves, pescados, mariscos y quesos madurados. Las plantas no contienen formas de vitamina B12 biodisponibles y con actividad biológica. La vitamina B12 es más estable que las demás, aunque el calor intenso y prolongado también la destruye.

Muchos alimentos contienen vitaminas del grupo B. Las principales fuentes son:

  • Frutos secos y semillas: nuez, almendra, avellanas, cacahuete, piñones, pistacho y semillas de girasol.
  • Legumbres: soja, lentejas, garbanzos, guisantes…
  • Huevos enteros.
  • Hígado.
  • Pescado azul o graso.
  • Cereales integrales: trigo, avena, centeno, arroz…

Folatos:

  • Vegetales de hojas verdes, espárragos, berro, cebollino, endivia, espinacas, puerro y escarola.
  • Hígado, foie-gras y paté.
  • Huevo entero.

Vitamina B12:

  • Hígado y otras vísceras, foie-gras, paté…
  • Conejo, ternera, cordero, buey, aves…
  • Pescados y mariscos.
  • Quesos madurados.

Los vegetales, aunque presentan moléculas parecidas en estructura química a la vitamina B12 (corrinoides), éstas no son formas biodisponibles y con actividad biológica.

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