¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Vitaminas

Vitamina E

Complementos con vitamina E

El alfatorcoferol sintético (dl-alfa-tocoferol) es diferente del natural (RRR-alfa-tocoferol o d-alfa-tocoferol) en estructura, biodisponibilidad y actividad biológica.

El alfatocoferol a dosis moderadas y altas puede: ser prooxidante sin cantidades suficientes de los otros nutrientes básicos, disminuir los niveles de coenzima Q10 y gammatocoferol, y no ser seguro.

Los complementos de tocotrienoles pueden reducir el colesterol, pero por el mismo mecanismo que las estatinas: inhibiendo el enzima HMG-CoA reductasa. Los estudios realizados no son suficientes para conocer: acciones, dosis y seguridad.

Formas de vitaminas E. La Vitamina E es la denominación genérica de un grupo de compuestos que reciben el nombre de tocoferoles y tocotrienoles (Brigelius-Flohe and Traber 1999). A su vez, los tocoferoles son una familia de cuatro elementos: alfa, beta, gamma y delta, y los tocotrienoles tendrían otros cuatro miembros con la misma nomenclatura. De todos estos, α-tocoferol es el más ampliamente estudiado dado que es el que presenta una mayor biodisponibilidad (Brigelius-Flohe and Traber 1999) y es la forma preferentemente absorbida y acumulada en humanos (Rigotti 2007). Los tocotrienoles han sido sujetos de muchos menos estudios clínicos y menos investigación que los tocoferoles, aunque existe un interés creciente en los efectos en la salud de estos compuestos (Sen, Khanna et al. 2006).

El alfatocoferol es un nutriente esencial y es la forma que se mantiene y utiliza preferentemente en el organismo. Las concentraciones en sangre del alfatocoferol son diez veces superiores a las del gammatocoferol.

Las funciones e importancia de las diferentes formas de la vitamina E son actualmente poco claras (Brigelius-Flohe and Davies 2007; Atkinson, Epand et al. 2008).

Los complementos comerciales de vitamina E pueden clasificarse en diferentes categorías:

  • Forma seca, esterificada como d-alfa succinato de tocoferilo o d-alfa acetato de tocoferilo, ésteres semisintéticos, "fuente natural" de vitamina E, la fuente "natural" usada en complementos y multivitaminas. Suelen ser D-alfa-tocoferoles o sus ésteres altamente fraccionados, a menudo preparados por metilación sintética de los vitámeros de gamma y beta D,D,D tocoferol extraídos de los aceites vegetales. Son más estables o resistentes a la oxidación en el almacenamiento.
  • Forma de aceite,con una mezcla de tocoferoles y tocotrienoles y también otros compuestos. Mezclas de tocoferoles naturales menos fraccionados y suplementos de gamma tocoferoles altamente fraccionados. Se obtienen, sobre todo, de la soja y del aceite de palma. Mezcla de tocoferoles: suelen contener al menos 20% peso/peso de diferentes tocoferoles RRR, p.ej. RRR-alfa-tocoferol más, al menos un 25% de RRR-beta-, RRR-gamma- y RRR-delta-tocoferoles.
  • Sintéticos "todo racémicos": vitamina E sintética derivada de derivados de petróleo que se manufactura como acetato alfa tocoferil todo racémico con una mezcla de ocho estereoisómeros (Weiser, Riss et al. 1996). Aunque estas mezclas de estereoisómeros no son tan activas como la forma natural RRR-alfa-tocoferol, no se suele facilitar una información específica de los efectos secundarios de estos estereoisómeros de vitamina E. El suplemento más comúnmente vendido como éster acetato, acetato de tocoferol, dl-alfa-tocoferol.

1 unidad UI = 1 mg de acetato dl-alfa-tocoferol.

1,36 unidades UI = 1 mg de acetato de d-alfa-tocoferol.

Biodisponibilidad. Un estudio inicial en humanos mostró una variabilidad importante en la absorción de todas estas formas de vitamina E, sin diferencias estadísticamente significativas entre los tocoferil ésteres y el tocoferol libre (Horwitt, Elliott et al. 1984). Estudios posteriores no reportaron diferencias entre la tasa de absorción de estas formas de vitamina E y hallaron que los tocoferil ésteres y el tocoferol libre tenían la misma biodisponibilidad (Burton, Ingold et al. 1988; Cheeseman, Holley et al. 1995).

Los suplementos de vitamina E se absorben mejor cuando se ingieren con las comidas del día (Iuliano, Micheletta et al. 2001).

Necesidad de aportar el “equipo” de nutrientes básicos. El alfatocoferol sin las cantidades suficientes de otros antioxidantes complementarios como la vitamina C, el coenzima Q10 o el ácido lipoico, tiene menor actividad antioxidante e, incluso, puede tener actividad prooxidante. De hecho, cuando el estrés oxidativo es leve, el alfatocoferol a dosis altas también puede ser prooxidante (Schwartz, 1996).

Una ratio favorable a la coenzima Q10 en relación al alfatocoferol previene la acción prooxidante de este último (Nohl et al., 2003).

El alfatocoferol es nutriente esencial y nutriente básico, y quizá también el gammatocoferol, pero no los demás tocoferoles y tocotrienoles, muy poco distribuidos en los alimentos. Sus actividades biológicas están en estudio y podrían tener un papel importante en la prevención y tratamiento de patologías específicas. El gammatocoferol es más efectivo que el alfatocoferol como antioxidante y como antiinflamatorio.

Alfatocoferol sintético. La vitamina E sintética, la más habitual en los suplementos en los que no se especifica su origen natural, es el dl-alfa-tocoferol, y es diferente a la natural (d-alfa-tocoferol) en estructura, biodisponibilidad y actividad biológica. La absorción y permanencia en los tejidos es inferior a la vitamina E natural y así por ejemplo, los eritrocitos tienen una retención preferencial por la vitamina E natural en comparación con la sintética (Kelly and Sutton, 1989).

Dosis altas de alfatocoferol. La complementación con alfatocoferol a dosis altas disminuye los niveles plasmáticos y tisulares del coenzima Q10, del gammatocoferol y del gammatocotrienol. Por el contrario, el aporte de gammatocoferol aumenta ambas formas de tocoferoles (Sesso et al., 2008).

La ingesta alta de alfatocoferol puede potenciar la inmunidad, pero también puede favorecer las enfermedades autoinmunes (artritis reumatoidea, lupus...).

Los suplementos con dosis elevadas de alfa-tocoferol pueden causar hemorragias e interrumpir la coagulación sanguínea en animales, y los datos in vitro sugieren que altas dosis pueden inhibir la agregación plaquetaria (Traber, 2008). Dos ensayos clínicos han hallado un aumento del riesgo de embolia hemorrágica en participantes ingiriendo alfa-tocoferol; uno incluyó hombres fumadores fineses que habían consumido 50 mg/día durante unos 6 años (Anonymous 1994) y el otro incluyó un grupo grande de hombres médicos en Estados Unidos que habían consumido 400 UI en días alternos durante 8 años (Sesso, Buring et al. 2008). Dado que la mayoría de médicos en el segundo estudio también tomaban aspirina, este hallazgo pudiera indicar la tendencia de la vitamina E a provocar el sangrado.

Un metaanálisis de ensayos clínicos ha planteado la cuestión sobre la seguridad del uso de grandes dosis de vitamina E, incluyendo dosis inferiores a la UL. Este metaanálisis asoció suplementación a pequeños aumentos pero significativos en la mortalidad de toda causa. Halló un aumento del riesgo de muerte a dosis superiores a las 400 UI/día, aunque el riesgo comienza a aumentar a partir de las 150 UI (Miller, Pastor-Barriuso et al. 2005).

Las implicaciones de estos análisis sobre los potenciales acontecimientos adversos de suplementos a dosis elevadas de vitamina E son poco claros (Blatt and Pryor 2005; Greenberg 2005; Hathcock, Azzi et al. 2005; Albanes 2007; Huang, Teutsch et al. 2007). Los participantes en estos análisis fueron típicamente de mediana edad o aún mayores y presentaron enfermedades crónicas o factores de riesgo relacionados. Además, muchos consumían otros suplementos además de vitamina E. Algunos estudios tuvieron lugar en países en desarrollo en los cuales las deficiencias nutricionales son comunes.

Debe tenerse en cuenta que en la gran mayoría de los estudios: se ha utilizado alfatocoferol sintético, no se ha administrado el "equipo" de nutreitnes básicos, no se han valorado otros antioxidantes ni la alimentación de los sujetos, y que algunos están financiados por farmacéuticas con fármacos para patologías relacionadas en el mercado.

Complementos con vitamina E del mercado. Existen muchos suplementos de alfatocoferol, la mayoría en la forma sintética. También se distribuye en el mercado la forma natural en aceite, en cápsulas blandas, a dosis elevadas. Es muy difícil encontrar suplementos con mezclas de tocoferoles y tocotrienoles en cantidades equilibradas.

Muchos multivitamínicos contienen la forma sintética (dl-alfa-tocoferol, acetato de tocoferol), aunque otros especifican que es la forma natural (d-alfa-tocoferol, d-alfa tocoferil succinato, acetato d-alfa tocoferil).

Lo aconsejable es utilizar un multinutriente con acetato o succinato de d-alfatocoferol (fuente natural) a dosis bajas o moderadas, junto con los nutrientes básicos para lograr el equilibrio nutricional.