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Vitaminas

Vitamina D

Complementos con vitamina D

La vitamina D3 es la que debe utilizarse en complementos, siendo aconsejable administrarla siempre con los "equipos" de nutrientes básicos, incluyendo calcio y magnesio.

Hígado. Dada la concentración de vitamina D en los hígados de mamíferos terrestres, no es aconsejable su consumo como forma de alcanzar niveles adecuados de esta vitamina, dado que éstos difícilmente se alcanzan, pero sí en cambio pueden darse problemas de hipervitaminosis A (Bendich and Langseth 1989).

Alimentos enriquecidos. En muchos países, alimentos como la leche, el yogur, la margarina, los aceites, los cereales para el desayuno..., son enriquecidos con vitamina D2 y/o vitamina D3, para minimizar el riesgo de estas deficiencias (Nowson and Margerison 2002). En Estados Unidos y Canadá, por ejemplo, la leche enriquecida proporciona 100 UI por vaso, es decir, un cuarto de la ingesta adecuada para adultos en torno a los 50 años (Anonymous 2004). Todo ello sugiere la necesidad de usar suplementación adicional de esta vitamina.

Complementos de D2 y D3. Los dos tipos tienen la misma función biológica. En teoria, D2 es tan efectiva como D3 en la actividad vitamina D (Holick, Biancuzzo et al. 2008), aunque algunos autores sugieren que D3 es más efectiva que D2 (Hollis 2006) y que mantiene los niveles de 25-hidroxivitamina D en suero más tiempo (Tripkovic et al. 2012). La vitamina D3 podría ser hasta dos o tres veces más eficaz que la D2, y es el tipo que debería utilizarse en suplementación (Armas L.A.G. 2004; Houghton LA 2006; Grant W.B. 2006). La D3 es la forma preferida para complementos, al ser químicamente similar a la vitamina D sintetizada por el organimo y ser más eficaz que la D2 en elevar los niveles en sangre (Jorde R et al. 2008).

En general, 100 UI de vitamina D al día pueden elevar los niveles en sangre en 1 µg/ml después de 2 a 3 meses (Cannell JJ et al. 2008).

La vitamina D es nutriente liposoluble y, por tanto, para una buena biodisponibilidad debe tomarse con las comidas y cierta cantidad de grasa.

Vitamina D + calcio + magnesio. La vitamina D estimula la absorción y la utilización del calcio y fósforo, regulando la concentración sérica de calcio y fosfato. Una ingesta elevada de calcio, fosfatos y vitamina D aumenta las necesidades de magnesio, ya habitualmente escaso en la alimentación. Puede ser el caso de las mujeres tratadas solo con calcio y vitamina D.

Complementos con vitamina D del mercado. Existen muchos suplementos de vitamina D en el mercado, la mayoría de D3, asociada o no a calcio, y pocos con magnesio. Los suplementos con cápsulas blandas que utilizan la fuente natural de aceite de hígado de bacalao aportan vitamina D y una cierta cantidad de vitamina A.

Los multinutrientes contienen dosis pequeñas de vitamina D2 o D3, con poca cantidad de calcio y magnesio, habitualmente en sales de poca absorción.

Lo aconsejable es utilizar un multinutriente con dosis moderadas de vitamina D3 junto con los nutrientes básicos, que incluyan calcio y magnesio, para lograr el equilibrio nutricional. Si el paciente presenta una deficiencia de vitamina D demostrada, puede añadirse un complemento de D3 a dosis más o menos altas en función del grado.