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NUEVO ENFOQUE PARA LA LESIÓN DEL NERVIO PERIFÉRICO: TERAPIA NUTRICIONAL

Lesión nervio periféricoLos nervios periféricos son responsables del transporte de información entre el cuerpo y el sistema nervioso central (SNC). Las lesiones de los nervios periféricos son uno de los tipos más comunes de trauma, causados por varias razones como accidentes o lesiones deportivas. Los problemas secundarios, como la pérdida funcional significativa, disminuyen la calidad de vida debido a la pérdida de las funciones motoras y sensoriales, además del dolor neuropático que causa un efecto destructivo en la vida de un paciente. Además, las lesiones de los nervios periféricos generalmente conducen a comorbilidades del dolor crónico como el dolor neuropático y la ansiedad.

Algunos nutrientes pueden tener un papel en la preservación de la función nerviosa y la salud, así como en la recuperación de un tejido nervioso lesionado. Aunque existen varios mecanismos fundamentales por los cuales los nutrientes y los factores nutricionales influyen en los individuos, no se han identificado sus impactos en la neurogénesis. Según los investigadores, no se ha realizado ninguna revisión hasta la fecha sobre el efecto de los factores relacionados con la nutrición en las lesiones de los nervios periféricos. Por lo tanto, el objetivo de este estudio es presentar una revisión exhaustiva de las investigaciones publicadas.

ENERGÍA, LÍPIDOS Y PROTEÍNAS

Energía

El factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) es una neurotrofina que influye en la supervivencia, el crecimiento y proporciona la estabilización de las sinapsis. El BDNF tiene un papel protector en la supervivencia neuronal después de la lesión (in vitro) y se argumenta que es un candidato potencial en la preservación y regeneración de los nervios.

Se ha reportado que el ayuno intermitente conduce a un aumento en la producción del BDNF. En un estudio se determinó que una dieta baja en calorías durante 3 meses conducía a un aumento en los niveles séricos del BDNF en individuos con sobrepeso y obesos, y los niveles del BDNF se podían modular a través de la composición de la dieta. En un estudio realizado en Irán; durante el mes de Ramadán, se investigaron alteraciones en neurotransmisores. Durante ese mes se observó que la serotonina, dopamina, BDNF y factores de crecimiento nervioso aumentaron significativamente en plasma durante el periodo de ayuno. La reducción de la ingesta de energía mejora el proceso neuronal además de la actividad sináptica. Sin embargo, sigue sin estar claro si limitar la ingesta de energía o realizar ayunos en estos pacientes puede ser beneficiosos para recuperar la lesión de los nervios.

Lípidos

El sistema nervioso es extremadamente rico en lípidos que se requieren para varias funciones clave como la sinaptogénesis, la neurogénesis, el aislamiento y la conducción rápida de estímulos nerviosos. El colesterol, la fosfatidilcolina, la esfingomielina, la ceramida, la glicosilceramida y la sulfatida son los derivados lipídicos más comunes que se encuentran en el sistema nervioso.

Los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) están compuestos por dos grupos: ácido linoleico (LA) y ácidos α- linolénicos (ALA). Estos ácidos grasos son ácidos grasos esenciales de la dieta. Mientras que los dietistas recomiendan que las proporciones de omega-6/omega-3 sean aproximadamente de 5: 1, actualmente esta proporción es de 10-20: 1 en algunas dietas occidentales, que es extremadamente alta. Por lo tanto, se recomienda una ingesta equilibrada de n-6/n-3. Dado que no existe una recomendación clara para las lesiones de los nervios periféricos a pesar del hecho de que la ingesta o suplementación de AGPIω-3 es importante en términos de protección contra enfermedades, se necesitan más estudios en humanos.

El tipo de lípidos pueden influir en los nervios por varios mecanismos, incluidos los pro-regenerativos y los neuroprotectores. Los ácidos grasos omega-3 parecen tener efectos más positivos. Sin embargo, no hay una recomendación específica. Por lo tanto, debe considerarse una proporción deω-6 /ω-3 apropiada en la dieta de los pacientes. La dieta cetogénica parece también tener efectos positivos, sin embargo se necesitan más ensayos clínicos para probar los efectos positivos.

Proteínas

Las proteínas son necesarias para el desarrollo del sistema nervioso, la reparación de la vaina de mielina y el metabolismo de las células nerviosas. La recepción, el transporte y la deposición de los estímulos se ven afectados por la síntesis de las proteínas. Para la síntesis de neurotransmisores como las catecolaminas y la serotonina y para la reparación de las células nerviosas, es necesario garantizar una ingesta adecuada y continua de aminoácidos. Es necesario el consumo de recursos proteicos con una alta calidad biológica que incluya especialmente aminoácidos esenciales en un cierto nivel para cumplir con los requisitos individuales.

MICRONUTRIENTES

Como resultado de una lesión nerviosa, se produce un aumento en el daño tisular por la activación de mecanismos fisiopatológicos. El estrés oxidativo es uno de los factores más importantes que influyen negativamente en la neurogénesis. Se sabe que el estrés oxidativo suprime la reproducción de las células precursoras y la migración, la integración y la supervivencia de las células recién formadas. Se ha demostrado que el estrés oxidativo reduce la neurogénesis mucho más en animales más viejos en comparación con los más jóvenes. Las vitaminas y los minerales como principales micronutrientes, tienen un papel importante en la prevención del estrés oxidativo por sus efectos antioxidantes directos.

Vitaminas del grupo B

Las vitaminas del grupo B muestran un efecto antinociceptivo contra el dolor agudo y crónico relacionado con lesiones neuronales. Estas vitaminas pueden tener efectos sinérgicos que pueden conducir a la producción de factores neurotróficos endógenos que aumentan la reparación de los nervios ambientales. La actividad reconstructiva del complejo B en los nervios degenerativos puede facilitar la recuperación de las funciones nerviosas después de una lesión nerviosa periférica.

Vitamina B6

La vitamina B6 puede actuar como un neurotransmisor involucrado en el funcionamiento del sistema nervioso y una vitamina necesaria para la producción de compuestos similares a las hormonas. La suplementación con vitamina B6 alivia los síntomas de la neuropatía y elimina complicaciones como el dolor y el adormecimiento.

Vitamina B12

La vitamina B12 desempeña un papel vital en el funcionamiento normal del sistema nervioso y la regeneración de los nervios. La ingesta de vitamina B12 aumenta el número de células de Schwann junto con las fibras nerviosas mielinizadas y facilita la regeneración axonal.

Se ha demostrado que las dosis altas de vitamina B12 tienen el potencial de tratar lesiones de nervios periféricos en un modelo de lesión del nervio ciático de modelo animal.

Debido a que la vitamina B12 es necesaria para la replicación del ADN, su deficiencia puede dañar la neurogénesis y causar daños en las vainas de mielina de los nervios. Puede disminuir la actividad enzimática de algunas enzimas y puede conducir a neurotoxicidad. La insuficiencia de B12 retrasa la mielinización en la infancia y puede provocar daños neurológicos permanentes.


Metilcobalamina

Los altos niveles de metilcobalamina en plasma están asociados con la regeneración nerviosa por la mediación del ciclo de metilación y la supervivencia de las células neurales. La semivida de la metilcobalamina varía entre 20 y 50 minutos, y esta situación hace que sea difícil que la administración de una dosis única de metilcobalamina en dosis altas, alcance la concentración necesaria para la regeneración nerviosa. Se debería aportar varias veces al día o bien intravenoso.

Ácido fólico

El papel preventivo del ácido fólico contra los defectos del tubo neural ha permitido conocer su papel en el crecimiento y la diferenciación en el sistema nervioso central. Además de esto, la deficiencia de folato influye considerablemente en la neurogénesis del hipocampo en adultos y reduce las concentraciones de neurotransmisores en el hipocampo. Por lo tanto, se cree que el ácido fólico desempeña un papel crítico en las funciones cognitivas a través de la regulación de la neurogénesis en adultos. Además, se ha observado que la suplementación con ácido fólico proporciona una mejora en las lesiones por contusión de la médula espinal. La asociación entre el ácido fólico y el sistema nervioso no debe limitarse solo al período embrionario y sus efectos importantes en el crecimiento, sino también a la recuperación del nervio.

MINERALES

En las enfermedades neurodegenerativas, una interacción anormal entre el hierro y el cobre, además de las proteínas de unión a metales como la neuromelanina junto con el péptido amiloide, causan estrés oxidativo.

Del 10-15% del cobre incluido en el cerebro existe en las vesículas sinápticas de algunas neuronas glutaminérgicas. Se encuentra intensamente en los grupos de neuronas (en materia gris y blanca) y desempeña un papel en la neurogénesis, la maduración y el reemplazo de los nervios y la formación de la sinapsis. El 15% por ciento del selenio incluido en el cerebro se encuentra junto al glutatión y participa en la protección de los fosfolípidos de membrana que protegen contra la peroxidación.

COMPONENTES FENÓLICOS

Los compuestos fenólicos tienen principalmente actividades antioxidantes, antiinflamatorias y antiproliferativas.

La curcumina es un polifenol de Curcuma longa (cúrcuma). Esta molécula es uno de los componentes activos de la cúrcuma y posee propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. En modelos animales ha demostrado ser un potente neuroprotector después de un aplastamiento del nervio. Una forma clásica de acelerar el crecimiento axonal periférico es activar los factores de crecimiento intrínsecos. La familia de factores de crecimiento endotelial vascular (VEGF, VEGFα, VEGFß y sus receptores VEGFR1, VEGFR2 y neuropilina-1) incluye mediadores potenciales de la regeneración nerviosa. La familia VEGF es uno de los objetivos a los que el resveratrol ofrece sus efectos beneficiosos en el sistema nervioso. El resveratrol produce un efecto neuroprotector en el sistema nervioso activando la vía de señalización Akt. El efecto protector del resveratrol se ha demostrado en modelos animales en los que se induce una lesión del nervio periférico. La epigalocatequina-3-galato (EGCG), la catequina fundamental y más activa del té verde, tiene un efecto terapéutico en varios sistemas, incluidos los modelos de ratas y ratones con lesión neuronal del sistema nervioso.

Los compuestos fenólicos son moléculas muy importantes y afectan positivamente la salud. En términos de lesión del nervio periférico, estos nutrientes parecen regenerar las lesiones del nervio periférico mediante la prevención del estrés oxidativo.

ÁCIDO ALFA LIPOICO

El ácido alfa-lipoico (ALA), también conocido como ácido tióctico, es un potente antioxidante que existe inherentemente en el cuerpo, forma quelatos con metales e inhibe el estrés oxidativo al reducir la formación de radicales libres. La característica más importante de esta pequeña molécula es que, como es soluble en agua y en lípidos, se puede distribuir fácilmente por todo el cuerpo, incluido el sistema nervioso.

MICROBIOTA

Datos recientes han apoyado los efectos de la microbiota sobre la neurogénesis del hipocampo y las funciones cognitivas. Este mecanismo de acción se explica por los efectos de la microbiota en los niveles del BDNF del hipocampo. Además de esto, el eje cerebro-intestino tiene algunos efectos en el sistema neurohormonal. Además, se sabe que las bacterias intestinales son efectivas en el crecimiento de las células inmunes en el sistema nervioso central. Las bacterias también influyen en la inflamación neurológica, la lesión cerebral, la autoinmunidad y la activación de células inmunitarias periféricas que regulan la neurogénesis. De acuerdo con esto, la microbiota juega un papel en la etiopatogenia de las enfermedades del desarrollo neurológico, psiquiátricas y neurodegenerativas. Se debe recordar que la dieta es el factor principal que induce cambios en la composición de la microbiota intestinal a partir de la infancia.

Otro problema en la asociación entre las lesiones nerviosas y la microbiota, es investigar a través de la médula espinal. La médula espinal, los intestinos y el sistema inmunológico se denominan "supersistemas" y ayudan a mantener la salud. Se puede predecir que cualquier lesión que ocurra en cualquiera de estas tríadas puede afectar la homeostasis general. Así como la microbiota intestinal tiene algunos efectos en el sistema nervioso, los cambios que ocurren en el sistema nervioso también influyen en el sistema digestivo. Se ha observado que se puede desarrollar disbiosis después de las lesiones de la médula espinal. Según un estudio se observan cambios en los principales taxones bacterianos; mientras que los Bacteroidetes disminuyen aproximadamente un 30%, 3 semanas después de la lesión de la médula espinal, los Firmicutes aumentan aproximadamente un 250%. Estos cambios fueron seguidos por cambios menores pero importantes en los taxones menores (Anaeroplasmatales, Turicibacterales y Lactobacillales). Se puede predecir que la magnitud de la disbiosis intestinal después de la lesión puede basarse en función del nivel de lesión, la gravedad y el tiempo posterior a la lesión. Cuando este conocimiento se toma en consideración, se expresa en que los probióticos pueden usarse en el tratamiento después de las lesiones de la médula espinal. Tampoco debe olvidarse que hay variables específicas de la especie que pueden afectar críticamente a los estudios de la microbiota, muchos de los cuales son impulsados por diferencias dietéticas entre animales y humanos.

En conclusión, los componentes dietéticos solos o en combinación pueden tener efectos sobre el tratamiento de la lesión del nervio periférico. Debido al efecto sinérgico que se producirá con el consumo de nutrientes y componentes bioactivos juntos, el efecto terapéutico en el pronóstico de la lesión del nervio puede mejorarse. Se apoya la idea de que un solo antioxidante no puede llevar beneficios para la salud sino una combinación, como se encuentra, por ejemplo, en frutas y verduras, además las vitaminas y los minerales también actúan juntos en el metabolismo.

 

Yildiran H, Macit MS, Özata Uyar G. New approach to peripheral nerve injury: nutritional therapy. Nutr Neurosci. 2018 Dec 7:1-12. doi: 10.1080/1028415X.2018.1554322.

 

LA MICRONUTRICIÓN BÁSICA

Micronutrición Básica
La Micronutrición Básica se compone de tres complementos nutricionales que aportan los micronutrientes básicos para el funcionamiento y reparación celular:

CN Base; vitaminas activas, minerales biodisponibles, coenzima Q10 y ácido R-lipoico,

Omega BaseLCN; conjunto equilibrado de omega 3 (ALA y DHA) y omega 6 (GLA) y

Amino BaseLCN; conjunto de aminoácidos esenciales y condicionalmente esenciales junto con nucleótidos, colina e inositol.

La recuperación del tejido nervioso después de una lesión traumática es lenta, por ello es importante aportar de forma continuada todos los micronutrientes implicados en la recuperación de un nervio, tanto a nivel metabólico como funcional. Los micronutrientes básicos se aportan siempre en conjunto, en dosis equilibradas y fisiológicas, para ayudar al máximo el sistema antioxidante-antiinflamatorio y la correcta expresión del ADN.

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