Solución a esta situación:
La solución consiste en corregir el desequilibrio nutricional:
- optimizando los niveles de nutrientes básicos, sus formas activas y fitoquímicos del sistema antioxidante-antiinflamatorio y
- reduciendo los niveles de AGE/ALE, tóxicos, glucosa, fructosa, grasas: trans "malas", grasas saturadas y grasas omega 6,
mediante:
- alimentación con elevada cantidad de nutrientes básicos y fitoquímicos, y baja cantidad de: carbohidratos con GI alto, grasas omega 6, grasas saturadas, grasas trans “malas”, AGE/ALE y tóxicos: Alimentación PAC.
- complementos nutricionales, cuando la alimentación no pueda aportar los nutrientes básicos en las formas y/o cantidad es adecuadas para lograr corregir el desequilibrio nutricional de las personas con patologías crónicas: vitaminas, vitaminas coenzimadas, minerales esenciales, coenzima Q10, ácido R-lipoico, aceites de pescado, proteínas del suero de leche, probióticos, prebióticos...
- reducción de fármacos por el médico, cuando sea posible.
Los pacientes crónicos no deben limitarse a cumplir pasivamente pautas farmacológicas, sino que deben participar activamente en su tratamiento, entendiendo lo que ocurre en su organismo y ayudando a equilibrarlo mediante: alimentación, complementos nutricionales, actividad física, reducción de tóxicos, control del estrés....
Los complementos con “equipos” óptimos de nutrientes básicos mejoran a las personas con patologías crónicas. En las patologías crónicas, se ha demostrado mediante estudios bien diseñados que los complementos con: coenzima Q10, ácido R-lipoico, vitaminas A, D, C y B (metilcobalamina, piridoxal-5-fosfato, L-metilfolato…), calcio, magnesio, zinc, cromo, omega 3 (EPA, DHA)…, entre otros, mejoran síntomas, evolución y calidad de vida de las personas afectadas: presión arterial, perfil lipídico, glucemia, disnea, tolerancia al esfuerzo, estado general, estado de ánimo, índices de exacerbación, complicaciones y evolución, permitiendo reducir fármacos o, como mínimo, no incrementarlos.
El tratamiento de las patologías crónicas debería consistir siempre en la combinación adecuada de: fármacos + complementos nutricionales + alimentación + reducción de tóxicos + actividad física + control del estrés

