El inicio, la evolución y los síntomas de las patologías crónicas, dependen de la expresión genética y del sistema antioxidante-antiinflamatorio del organismo, que a su vez dependen de los nutrientes básicos y sus formas activas.
Las vitaminas B son coenzimas necesarias para las principales reacciones químicas celulares, se destruyen fácilmente en los procesados y cocinados de los alimentos, se afectan por fármacos comunes, aumentan sus necesidades en las patologías crónicas, y la mayoría se eliminan rápidamente del cuerpo…, por todo lo cual el organismo es muy sensible a su deficiencia.
Actúan en conjunto, en “equipo”, pero las más relacionadas con patologías crónicas como veremos son: B1, B6, B12 y folatos.

