¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Parte I: Los ácidos grasos esenciales y sus metabolitos podrían funcionar como inhibidores de la HMG-CoA reductasa endógena y de la enzima ACE, moléculas antiarrítmicas, antihipertensivas, antiateroscleróticas, antiinflamatorias, citoprotectoras y cardioprotectoras.

omega3-6bajaLa disminución del colesterol de baja densidad (c-LDL), la presión sanguínea, la homocisteína y la prevención de la agregación plaquetaria mediante una combinación de una estatina, tres fármacos reductores de la presión arterial (como una tiazida, un β bloqueante y una inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)) cada uno a la mitad de la dosis estándar, más ácido fólico y aspirina (cóctel de fármacos llamado Polypill), se estimó que podría reducir los eventos cardiovasculares en más o menos un 80%.

Los ácidos grasos esenciales (AGE) y sus metabolitos de cadena larga: ácido y-linolénico (GLA), dihomo-GLA (DGLA), ácido araquidónico (AA), ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) y otros productos derivados de ellos como la prostaglandinas E1 (PGE1), prostaciclina (PGI2), PGI3, lipoxinas (LXs), resolvinas, protectinas incluyendo la neuroprotectina D1 (NPD1) previenen la agregación plaquetaria, bajan la presión sanguínea, tienen acción antiarrítmica, reducen el c-LDL y mejoran las acciones adversas de la homocisteína, muestran acciones antiinflamatorias, activan la telomerasa y poseen propiedades citoprotectoras. Por lo tanto, los AGE y sus metabolitos muestran todas las acciones clásicas que se esperan del Polypill.

A diferencia de la Polypill propuesta, los AGE son moléculas endógenas presentes en casi todos los tejidos, no tienen efectos secundarios significativos, pueden tomarse por vía oral durante largos períodos de tiempo, incluyendo mujeres embarazadas, madres lactantes e infantes, niños y adultos. Es bien conocido que reducen la incidencia de enfermedades cardiovasculares, como el accidente cerebrovascular.

Además, varios AGE y sus metabolitos de cadena larga no sólo mejoran la generación de óxido nítrico, sino que también reaccionan con el óxido nítrico para producir sus respectivos derivados que producen relajación vascular, inhiben la desgranulación de neutrófilos y la formación del ión superóxido, inhiben la activación plaquetaria y poseen actividad en el ligando PPAR-γ y liberan NO. De este modo previenen la agregación plaquetaria, la formación de trombos, la aterosclerosis y las enfermedades cardiovasculares. Sobre la base de estas evidencias, se propone que una combinación racional de ácidos grasos ω-3 y ω-6 y sus cofactores que son necesarios para su acción/metabolismo apropiado tan beneficioso como el uso combinado de una estatina, tiazida, un β bloqueante y IECA, ácido fólico y aspirina. Además, la combinación apropiada de ácidos grasos ω-3 y ω-6 puede incluso mostrar beneficios adicionales en forma de protección contra la depresión, esquizofrenia, enfermedad de Alzheimer y mejora de la función cognitiva; y sirven como moléculas antiinflamatorias endógenas; y además puede ser administrado desde la infancia y durante toda la vida.

 Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son responsables de una significativa de la morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Los estudios revelaron que el abandono del hábito de fumar, los β-bloqueantes, los agentes antiplaquetarios, los IECA y los agentes hipolipemiantes, como las estatinas, reducen el riesgo de eventos vasculares en un grado moderado pero importante.

Los resultados del estudio MRC/BHF-HPS1 llevaron a la sugerencia de que el uso de una combinación de aspirina, β-bloqueantes, estatinas e inhibidores de la ECA podría prevenir alrededor de dos tercios a tres cuartas partes de los futuros eventos vasculares. Se sugirió que una píldora de combinación (llamada "Polypill") que consta de atorvastatina 10 mg o simvastatina 40 mg; tres fármacos reductores de la presión sanguínea tales como una tiazida, un β-bloqueante y un inhibidor de la ECA (IECA), cada uno a la mitad de la dosis estándar, más acido fólico 0,8 mg y aspirina de 75 mg podría reducir los eventos de cardiopatía coronaria en un 88% y el accidente cerebrovascular en un 80% y si dicha píldora de combinación se toma desde los 55 años de edad, al menos un tercio de las personas que la toman, pueden alargar la vida un promedio de 11 años sin ningún evento de enfermedad o accidente cerebrovascular.

Sin embargo, se han planteado dudas acerca de los efectos adversos de este tipo de Polypill. Por ejemplo, los β bloqueantes son inadecuados para los sujetos con asma bronquial, y algunos son intolerantes a la aspirina, desarrollan efectos secundarios gastrointestinales significativos. Puede ser necesario monitorear de cerca para detectar los efectos adversos graves de las estatinas y la insuficiencia renal debido a los IECA y los antagonistas de los receptores de la angiotensina II.

Otra preocupación importante acerca de la estrategia de prevención primaria del Polypill está relacionada con la posibilidad de que podría conducir a una mayor medicalización de la población, ya que es altamente rentable tratar a las personas de alto riesgo en comparación con las de menor riesgo que es mucho más costoso en términos de ganacias ajustadas a los años de calidad de vida. Por lo tanto, vale la pena buscar alternativas al Polypill que sean menos costosas, menos propensas a causar efectos secundarios y que no nos conduzcan a medicalizar a la población. Se propone que una combinación racional de ácidos grasos ω-3 y ω-6 puede, de hecho, ser más beneficiosa en comparación con el Polypill en la prevención primaria y secundaria de las enfermedades cardiovasculares.

METABOLISMO DE LOS ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES (AGE)
Existen dos tipos de AGE en el organismo, la serie ω-6 derivada del ácido linoleico (LA, 18: 2) y la serie ω-3 derivada del ácido α-linolénico (ALA, 18: 3). Las series ω-6 y ω-3 son metabolizadas por el mismo conjunto de enzimas a sus respectivos metabolitos de cadena larga. Mientras que algunas de las funciones de los AGE requieren su conversión a eicosanoides y otros productos, en la mayoría de los casos los mismos ácidos grasos ya son activos. LA se convierte en ácido y-linolénico (GLA, 18: 3, n-6) por acción de la enzima Δ6 desaturasa (D-6-D) y GLA se alarga para formar dihomo-GLA (DGLA, 20: 3, N-6), el precursor de las prostaglandinas (PGs) de la serie 1. El DGLA también puede convertirse en ácido araquidónico (AA, 20: 4, n-6) mediante la acción de la enzima Δ5 desaturasa (D-5-D). El AA es el precursor de las prostaglandinas de la a serie 2, tromboxanos y las 4 series de leucotrienos. El ALA se convierte en ácido eicosapentaenoico (EPA, 20: 5, n-3) por la D6D y D5D. EL EPA es el precursor de las PGs de las serie 3 y de la serie 5 de leucotrienos (ver Figura 1 para el metabolismo de los AGE). El AA y EPA dan lugar a sus respectivos hidroxiácidos, que a su vez se convierten en sus leucotrienos (LTs) respectivos. Además, el AA, EPA y DHA forman precursores de compuestos antiinflamatorios lipoxinas, resolvinas y protectinas (neuroprotectina D1 es uno de estos compuestos derivados de DHA). Las PGs, LTs, lipoxinas (LXs), y resolvinas son altamente activas, modulan la inflamación, y están involucradas en varios procesos fisiológicos y patológicos.

imatge 2 baja

Figura 1: Metabolismo de los ácidos grasos esenciales. Las prostaglandinas de la serie 3 son menos proinflamatorias en comparación con las prostaglandinas de la serie 2.. Las resolvinas se forman a partir de EPA y DHA y se sabe que tienen acciones anti-inflamatorias y participan en la resolución de la inflamación. El EPA se puede convertir en DHA. El DHA puede ser retroconvertido a EPA. Se estima que alrededor de 30- 40% de DHA puede ser retroconvertido a EPA. El significado bioquímico y / o clínico de esta retroconversión de DHA a EPA no se conocen.

FUENTES DIETÉTICAS Y TÉCNICAS CULINARIAS
El LA y ALA están presentes en la dieta humana en cantidades abundantes y por lo tanto, la deficiencia severa de AGE es infrecuente. Las manifestaciones de deficiencia de AGE incluyen: piel seca y escamosa, hepatoespleenomegalia, inmunodeficiencia, pérdida inadecuada de agua a través de la piel, deshidratación, dermatitis del cuero cabelludo, alopecia y despigmentación del cabello.

La leche materna humana es rica en todos los tipos de AGP, lo que explica por qué los niños amamantados son más saludables en comparación con los alimentados con biberón. LA y ALA están presentes en cantidades significativas en productos lácteos, carnes de órganos como hígado, y muchos aceites vegetales como girasol, cártamo, maíz y soja. GLA está presente en el aceite de onagra en concentraciones de 7-14% de ácidos grasos totales. El GLA también se encuentra en algunas fuentes de hongos. El DGLA se encuentra en el hígado, los testículos, las glándulas suprarrenales y los riñones. El AA está presente en la carne, yemas de huevo, algunas algas marinas, y algunos camarones. Se estima que la ingesta diaria promedio de AA es de ~ 100-200 mg / día, lo que representa la producción diaria total de varias PG. EPA y DHA están presentes principalmente en peces marinos. La leche de vaca contiene cantidades muy pequeñas de GLA, DGLA y AA.

Los AGE/AGPI son inestables debido a su estructura poliinsaturada. La pérdida sustancial de AGE/AGPI ocurre durante el procesamiento de los alimentos y la hidrogenación de los aceites. La exposición a altas temperaturas y el proceso de hidrogenación provocan la desnaturalización de los AGE / AGPI y su conversión en grasas nocivas para el organismo. La dieta humana en los primeros seres humanos era rica en ácidos grasos ω-3. Pero con el progreso en la industrialización y el desarrollo de los alimentos fast food, el contenido de ácidos grasos ω-3 en la dieta humana disminuyó, mientras que el de los ácidos grasos ω-6 aumentó. La proporción de ácidos grasos ω-3 a ω-6 en la dieta de los primeros seres humanos era> 1, mientras que esta relación es ahora de aproximadamente de 10: 1 a 20-25: 1. Se recomienda que la proporción entre los ácidos grasos ω-3 a ω-6 en la dieta sea aproximadamente 1 o> 1 y preferiblemente 2-3: 1. Esta caída en la ingesta de ácidos grasos ω-3, especialmente EPA y DHA en los últimos 50 años se cree que es la responsable de la creciente incidencia de aterosclerosis, enfermedades CV, hipertensión, síndrome metabólico, obesidad, enfermedades vasculares y posiblemente cáncer.

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL METABOLISMO DE LOS AGEs
El LA y ALA dietéticos son metabolizados por el mismo conjunto de Δ6 y Δ5 desaturasas y elongasas a sus metabolitos respectivos (véase la Figura 1). Estos 2 ácidos grasos compiten entre sí por el mismo conjunto de enzimas y Δ6 y Δ5 desaturasas prefieren los ω-3 que ω-6. El ácido oleico (OA, ω-9) que no es un AGE también es metabolizado por las mismas desaturasas. Pero, en vista de la preferencia de estas enzimas para LA y ALA, en condiciones fisiológicas normales, los metabolitos de ω-9 se forman sólo en cantidades triviales. Por lo tanto, la presencia de cantidades significativas de 20: 3 ω-9, un metabolito de OA, en las células y plasma indica deficiencia de AGE por lo que se utiliza para detectar la presencia de deficiencia de AGE en pacientes.

Factores que influyen en las actividades de las desaturasas y elongasas:

• El colesterol, los ácidos grasos trans , el alcohol, la adrenalina y los glucocorticoides inhiben las Δ6 y Δ5 desaturasas.
• La piridoxina (vitamina B6), el zinc y el magnesio son cofactores necesarios para la actividad normal de la Δ6 desaturasa.
• La insulina activa la Δ6 desaturasa mientras que los diabéticos tienen una actividad de Δ6 desaturasa reducida.
• La actividad de Δ6 desaturasa disminuye con la edad.
• Los virus oncogénicos y la radiación inhiben la Δ6 desaturasa.
• Las dietas ricas en glucosa, deficiencias proteica, reducen la actividad de Δ6 desaturasa.
• Una dieta sin grasa y una restricción calórica parcial mejoran la Δ6 desaturasa.
• Las actividades de Δ6 y Δ5 desaturasas disminuyen con la diabetes mellitus, hipertensión, hiperlipidemia y síndrome metabólico.

Es posible que las grasas trans, las grasas saturadas de cadena larga y el colesterol también tengan la capacidad de inhibir la formación de LX, resolvinas, PGI2 y PGI3. Algunos estudios sugieren que los AGE, especialmente EPA y DHA, son citoprotectores de las células endoteliales, mientras que las grasas trans, las grasas saturadas y el colesterol producen disfunción endotelial. El AA, EPA y DHA aumentan la generación del óxido nítrico de las células endoteliales y, por tanto, ayudan en la prevención de la disfunción endotelial. En contraste, las grasas trans, las grasas saturadas y el colesterol producen disfunción endotelial y, por tanto, inhiben la producción de eNO. Además, NO elimina el anión superóxido y, por lo tanto, evita la acción citotóxica de éste y protege a las células endoteliales del daño inducido por radicales libres. Esto implica que para que las células endoteliales estén sanas necesitan cantidades adecuadas de AA, EPA y DHA para que puedan generar cantidades fisiológicas de eNO no sólo para prevenir la agregación plaquetaria patológica y la aterosclerosis sino también para protegerse de las acciones citotóxicas de los radicales libres .

Además, el NO reacciona con los AGPI para producir sus respectivos derivados de nitroalqueno que pueden ser detectados en el plasma. Estos derivados nitroalquenos, denominados nitrolipidos, producen relajación vascular, inhiben la desgranulación de neutrófilos y la formación de superóxido, e inhiben la activación plaquetaria, y muestran propiedades anti-ateroscleróticas.

_____________________________________________________________________________
Referencia texto: Heart Protection Study Collaborative Group: MRC/BHF Heart Protection Study of cholesterol lowering with simvastatin in 20536 high-risk individuals: a randomised placebo-controlled trial. Lancet 2002, 360:7-22.

Referencia artículo: Undurti N Das. Essential fatty acids and their metabolites could function as endogenous HMG-CoA reductase and ACE enzyme inhibitors, anti-arrhythmic, anti-hypertensive, anti-atherosclerotic, anti-inflammatory, cytoprotective, and cardioprotective molecules. Lipids in Health and Disease 2008, 7:37.

VOLVER A LOS ARTÍCULOS DE INTERÉS